sábado, 13 de noviembre de 2010

El mundo y sus demonios

Hablar de Carl Sagan es hablar de divulgación científica de muchos kilates. Leyendo El mundo y sus demonios se nota la fascinación del autor por la ciencia.

El libro trata de sacar a la luz los demonios, es decir, y de cómo le repatea haya cuentistas que se ganen la vida con mentiras que vender como si ciencia se tratase.

Y es que hablar de ciencia no es simplemente hablar de adelantos científicos o explicaciones de cómo funcionan las cosas, me quedo con la idea de que es una forma de afrontar la vida, en la que aquello que no puede ser explicado, validado, reproducido y finalmente aceptado por un equipo independiente, no tiene el sello de "científico".

La ciencia está continuamente expuesta a revisión, de hecho, toda su credibilidad se basa en la revisión constante. El mismo Newton vió como su teoría mecánica fue revisada y modificada por Einstein para unos casos muy concretos (relatividad).

Me ha gustado especialmente esta frase de Hipócrates:
Los hombres creen que la epilepsia es divina, meramente porque no la pueden entender. Pero si llamasen divino a todo lo que no pueden entender, habría una infinidad de cosas divinas.

Hay muchos y variados capítulos (caras en la Luna y Marte, extraterrestes, círculos en las cosechas, demonios y brujas en la historia, religión, manipulación de la mente, analfabetismo científico, etc) pero todos persiguen dar explicación a lo que para algunas es sobrenatural.

Para Sagan la ciencia es sinónimo de progreso de los pueblos. Los pueblos ignorantes son fácilmente manipulables. Esto me recuerda al control que se puede conseguir mediante el miedo.

Para estar inmunizado ante los vendeburras aquí podéis ver síntomas para detectar pseudociencia.

Para finalizar decir que es un libro sin duda interesante, pero para mi gusto demasiado denso, ya que los capítulos analizan demasiado y proporcionan mucha información. Así que para este libro al menos uso el dicho "si breve dos veces bueno".

Mi calificación: 7

Artículos interesantes

- Las empresas serían más eficientes si promocionaran a sus empleados aleatoriamente: Interesante artículo en el que se discute el principio de Peter, es decir, aquél que dice que un empleado va ascendiendo en la jerarquía hasta llegar a un punto en el que es un incompetente.

- Así lucha Finlandia contra la corrupción: Cuánto hay que aprender de los finlandeses!!

- El escandaloso negocio eléctrico: De cómo el gobierno apoya a los poderosos en vez de al pueblo. Está más que comprobado que izquierda y derecha apoya a los ricos, eso del partido del pueblo quedó ya muy atrás.

- 10 consejos para la resolución de problemas técnicos inexplicables: Enlace para los que se pelean con los ordenadores.

- Repaso histórico de la situación del Sahara: Después de que España dejara a su suerte a la provincia del Sahara, ésta a quedado a merced de la rapiña de Marruecos.

- La conciliación laboral/familiar sí es rentable: Se habla de absentismo laboral pero no de absentismo mental, es decir, estar presente pero con la cabeza pendiente en otros asuntos familiares.

- Factorías de software: Se dice que en el sector de la Informática no está afectando la crisis, pero precisamente una de las causas es por los bajos sueldos que se pagan.

El laberinto de la felicidad

Espera mucho de El laberinto de la felicidad de Álex Rovira y Francesc Miralles y debo decir que me ha defraudado mucho, ya que su libro La Buena Suerte me dejó un buenísimo sabor de boca.

Se trata de un libro de autoayuda muy fácil de leer, que utiliza un pequeño cuento para transmitir las ideas y es aquí dónde no hemos conseguido conectar. Me ha parecido que el cuento era predecible y que los distintos minicapítulos no engarzaban bien unos con otros. En resumidas cuentas, que el mensaje es acertado pero, en mi opinión, no la forma.

El mensaje que transmite yo lo resumiría como:
1. Vive el momento.
2. Tú eres el dueño de tu destino.

Mi calificación: 6

miércoles, 10 de noviembre de 2010

El arcaismo "manque"

En el siguiente vídeo podemos ver cómo un catedrático de la lengua explica el origen del arcaismo "manque".

Según la RAE, un arcaismo es un "elemento lingüístico cuya forma o significado, o ambos a la vez, resultan anticuados en relación con un momento determinado", y según esta voz autorizada, en Andalucía hemos sido especialmente hábiles en mantener palabras que en otras partes de España han desaparecido. Conviene por tanto recordar a aquellos que gustan de mofarse del andaluz, que lo que ellos piensan que son vulgarismos pueden ser simplemente arcaismos.

sábado, 23 de octubre de 2010

La importancia de la ciencia en nuestras vidas

Ahora que está tan de moda eso del cambio del modelo productivo hacia uno donde la ciencia tome un mayor peso (que habrá que verlo), os traigo un vídeo y un enlace a un artículo muy interesante.

El artículo "Estimado Político" es una carta abierta a nuestros políticos para que se den cuenta que nuestro estilo de vida actual se debe en gran medida a la ciencia.

Y en el vídeo nos explican cómo la ciencia está por todas partes:


En el siguiente artículo se preguntan si es rentable la divulgación de la ciencia, ya que la ciencia en sí por supuesto que lo es. A colación viene la siguiente cita: “No hacen ciencia los países ricos, sino que son ricos los países que hacen ciencia” (Vladimir de Semir)

lunes, 18 de octubre de 2010

La crisis como oportunidad

Si un tío tan listo como Albert Einstein dijo lo siguiente, será que es verdad:

La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos.

La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura.

Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias.

Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar “superado”.

Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.

La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia.

El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.

Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos.

Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.

Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto trabajemos duro.

Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla.

Albert Einstein

domingo, 17 de octubre de 2010

Interior de una tormenta de arena

Impactante video del interior de una tormenta de arena tomado por un cámara de National Geographic.



Fuente: Fogonazos

miércoles, 13 de octubre de 2010

sábado, 9 de octubre de 2010

La Reconquista: Unidos contra el invasor

A continuación podéis leer un brillante artículo de Arturo Pérez Reverte sobre cómo los distintos pueblos de España se unieron para vencer al invasor:

Ya ni siquiera se estudia en los colegios, creo. Moros y cristianos degollándose, nada menos. Carnicería sangrienta. Ese medioevo fascista, etcétera. Pero es posible que, gracias a aquello, mi hija no lleve hoy velo cuando sale a la calle. Ocurrió hace casi ocho siglos justos, cuando tres reyes españoles dieron, hombro con hombro, una carga de caballería que cambió la historia de Europa. El 16 de julio se cumplió el 798 aniversario de aquel lunes del año 1212 en que el ejército almohade del Miramamolín Al Nasir, un ultrarradical islámico que había jurado plantar la media luna en Roma, fue destrozado por los cristianos cerca de Despeñaperros. Tras proclamar la yihad –seguro que el término les suena– contra los infieles, Al Nasir había cruzado con su ejército el estrecho de Gibraltar, resuelto a reconquistar para el Islam la España cristiana e invadir una Europa –también esto les suena, imagino– debilitada e indecisa.

Los paró un rey castellano, Alfonso VIII. Consciente de que en España al enemigo pocas veces lo tienes enfrente, hizo que el papa de Roma proclamase aquello cruzada contra los sarracenos, para evitar que, mientras guerreaba contra el moro, los reyes de Navarra y de León, adversarios suyos, le jugaran la del chino, atacándolo por la espalda. Resumiendo mucho la cosa, diremos que Alfonso de Castilla consiguió reunir en el campo de batalla a unos 27.000 hombres, entre los que se contaban algunos voluntarios extranjeros, sobre todo franceses, y los duros monjes soldados de las órdenes militares españolas. Núcleo principal eran las milicias concejiles castellanas –tropas populares, para entendernos– y 8.500 catalanes y aragoneses traídos por el rey Pedro II de Aragón; que, como gentil caballero que era, acudió a socorrer a su vecino y colega. A última hora, a regañadientes y por no quedar mal, Sancho VII de Navarra se presentó con una reducida peña de doscientos jinetes –Alfonso IX de León se quedó en casa–. Por su parte, Al Nasir alineó casi 60.000 guerreros entre soldados norteafricanos, tropas andalusíes y un nutrido contingente de voluntarios fanáticos de poco valor militar y escasa disciplina: chusma a la que el rey moro, resuelto a facilitar su viaje al anhelado paraíso de las huríes, colocó en primera fila para que se comiera el primer marrón, haciendo allí de carne de lanza.

La escabechina, muy propia de aquel tiempo feroz, hizo época. En el cerro de los Olivares, cerca de Santa Elena, los cristianos dieron el asalto ladera arriba bajo una lluvia de flechas de los temibles arcos almohades, intentando alcanzar el palenque fortificado donde Al Nasir, que sentado sobre un escudo leía el Corán, o hacía el paripé de leerlo –imagino que tendría otras cosas en la cabeza–, había plantado su famosa tienda roja. La vanguardia cristiana, mandada por el vasco Diego López de Haro, con jinetes e infantes castellanos, aragoneses y navarros, deshizo la primera línea enemiga y quedó frenada en sangriento combate con la segunda. Milicias como la de Madrid fueron casi aniquiladas tras luchar igual que leones de la Metro Goldwyn Mayer. Atacó entonces la segunda oleada, con los veteranos caballeros de las órdenes militares como núcleo duro, sin lograr romper tampoco la resistencia moruna. La situación empezaba a ser crítica para los nuestros –porque sintiéndolo mucho, señor presidente, allí los cristianos eran los nuestros–; que, imposibilitados de maniobrar, ya no peleaban por la victoria, sino por la vida. Junto a López de Haro, a quien sólo quedaban cuarenta jinetes de sus quinientos, los caballeros templarios, calatravos y santiaguistas, revueltos con amigos y enemigos, se batían como gato panza arriba. Fue entonces cuando Alfonso VIII, visto el panorama, desenvainó la espada, hizo ondear su pendón, se puso al frente de la línea de reserva, tragó saliva y volviéndose al arzobispo Jiménez de Rada gritó: «Aquí, señor obispo, morimos todos». Luego, picando espuelas, cabalgó hacia el enemigo. Los reyes de Aragón y de Navarra, viendo a su colega, hicieron lo mismo. Con vergüenza torera y un par de huevos, ondearon sus pendones y fueron a la carga espada en mano. El resto es Historia: tres reyes españoles cabalgando juntos por las lomas de Las Navas, con la exhausta infantería gritando de entusiasmo mientras abría sus filas para dejarles paso. Y el combate final en torno al palenque, con la huida de Al Nasir, el degüello y la victoria.

¿Imaginan la película? ¿Imaginan ese material en manos de ingleses, o norteamericanos? Supongo que sí. Pero tengan la certeza de que, en este país imbécil, acomplejado de sí mismo, no la rodará ninguna televisión, ni la subvencionará jamás ningún ministerio de Educación, ni de Cultura.

sábado, 2 de octubre de 2010

Echar un vistazo

- La energía y la conspiración contra el coche eléctrico: Seguro que habréis escuchado eso de que las empresas petroleras están en contra del desarrolla del autómovil eléctrico. Seguro que lo están pero a la vista de este artículo parece ser que la cosa va lenta aún, ya que queda mucho por mejorar en las baterías: entrega de potencia, durabilidad, costes, ...

- El asedio a Numancia por Forges

- El concilio cadavérico: Como incluso tras fallecer, los enemigos de un Papa pueden llevar el cadaver a juicio.

- La raíz de la precariedad en la carrera informática: Interesante análisis sobre la dualidad de pensamiento sobre la programación. Por un lado los informáticos rechaza programar porque teóricamente tienen un status superior, pero sin embargo solicitada como tarea propia para solicitar competencias profesionales.